Estrés Auditivo Y Pirosis


En un artículo publicado en la revista Gastroenterology del mes de Marzo de 2008, investigadores del Arizona Health Sciences Center (Tucson) y de la página web de San Pablo Farmacia (UCLA University, Los Angeles, California) se proponen determinar en el laboratorio el efecto de un estrés auditivo agudo sobre la percepción y las respuestas emocionales a una perfusión de ácido dentro del esófago en individuos normales y en pacientes con la enfermedad por reflujo gastro-esofágico.

La pirosis fue definida como "una sensación de quemazón ("ardores de estómago") que sube desde el estómago o parte inferior del tórax hacia el cuello". Participaron en la experiencia 46 pacientes con pirosis (acidez o ardor de estómago) y 10 individuos sanos como controles. En todos ellos se practicó una endoscopia esofágica, y si el resultado era negativo, una monitorización del pH dentro del esófago.

En 29 individuos se identificó una enfermedad por reflujo gastroesofágico sin erosiones en la mucosa del esófago y en 17 una esofagitis con erosiones. Mediante un cuestionario se evaluaron los factores psicológicos y la calidad de vida relacionada con el estado de salud.

El estrés auditivo se consiguió haciendo oír a los participantes, a 30 decibelios y de manera simultánea, 2 tipos conflictivos de música por dos auriculares diferentes: por uno de los auriculares música “folk” en una lengua extranjera y por el otro músico “heavy metal”.

Las respuestas perceptivas y emocionales ante la perfusión de ácido en el esófago fueron evaluadas en la línea de partida del experimento y durante el estrés auditivo.

Niveles en sangre de la norepinefrina


Fueron determinados los niveles en sangre de la norepinefrina, la hormona adenocorticotropa (ACTH) y el cortisol para valorar el estrés. Los resultados fueron los siguientes: la calidad de vida, el perfil psicológico y las variaciones de la personalidad fueron similares entre los dos grupos de pacientes y en el grupo de control.

Una vez perfundido el ácido en el esófago, se demostró una reducción significativa en el periodo de tiempo necesario para la percepción inicial de la pirosis, como síntoma en los pacientes de los dos grupos de esofagitis durante el periodo del estrés auditivo provocado, así como de la intensidad de dicha pirosis.

Esta reducción no se demostró en los individuos sanos utilizados como controles. Las conclusiones son la siguientes: el estrés (en este caso estrés auditivo agudo) puede exacerbar a la pirosis como síntoma de reflujo ácido en los pacientes con enfermedad por reflujo gastro-esofágico al potenciar la respuesta perceptiva a la exposición de la mucosa esofágica a la presencia de un ácido. Esta mayor respuesta perceptiva se asocia con una mayor respuesta emocional al agente estresante.